El Reconocimiento

Ahora sé cuándo se inició el gran dolor, cuando me separé de mi divinidad, de mi esencia, de mi Ser.
Un día, en un instante, quise ser ego y viví mi vida desde allí.
Me separé de mí, oh que gran dolor.
Cuando yo era solo vida, era eterna, no tenía principio ni fin,
no había nada fuera de mí porque era vida en plenitud.

Ego, te apoderaste de mí.
Ego, qué hiciste de mí?
Oh qué esclavitud, maltratada, herida y acabada, caminé con este ego a cuestas.
Oh ego, por qué te has apoderado de mí?
Un día supliqué: si pudiera vivir un solo día sin él… "no puedes", me fue contestado.
"Sin él, no puedes saber de Mí, pero cuando sepas de Mí, él se diluirá en ti y en Mí.
Y esa voz decía: "pero si sólo tienes hoy, así hoy verás esa realidad en ti,
hoy verás y nunca más dormirás,
hoy despertarás y te unirás a mí."

Oh vida, sí, lo sé, lo veo.
Oh vida, no tengo principio, no tengo fin.

Y que así sea.

      Hacer una pregunta 25.06.2007. 19:18

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