• El Observador - Etapa III

Por: Maestra Lilananda

III ETAPA DE LA OBSERVACIÓN

¿De dónde sale pues esta consciencia del observador? De comprendernos y conocernos a nosotros mismos. Este observador no nace de los libros, ni como resultado de una religión disciplinaria. Es una percepción alerta de instante a instante respecto a cada pensamiento que surja, a cada sentimiento, a cada acción, respecto al mundo que nos rodea y a nosotros mismos.

Así, la observación consciente debe ir surgiendo a través de la relación, entonces para poder comprender lo que somos debemos observarnos a nosotros mismos y poder ver y distinguir lo que ES de lo que NO ES. Esta observación no debe estar en el juego de los opuestos. Ejemplo: si se es agresivo ante la acción y se observa la agresividad, se descubre y éste solo descubrimiento ocasiona una atención que disuelve la agresión. Si nos sometemos a disciplinas y técnicas para dejar la agresión, se desarrolla una intensidad mental que lo único que hace es volverla más fuerte. En tanto se tenga el ideal de no ser agresivo para que otros así lo vean, o se crea que no se es aprobado, se aferra tanto a este ideal que es su ego quien maneja la situación, escondiendo en la mente inconsciente la agresión y sacándola en otros momentos por medio de una reacción inconsciente ante la experiencia.

Solo se deja de ser agresivo cuando se toma consciencia al observar la agresividad, no como algo separado de sí, puesto que no hay agresividad si no hubiese quien la proporciona. ¿Qué es lo que hace a una persona agresiva? El miedo a ser tocado en cualquiera de sus emociones o seguridades adquiridas como patrones sociales. Una persona así es egocéntrica, entonces se ve que el agresor y la agresión son la misma sustancia, entonces experimentador y experiencia tienen una misma fuente, el ego. Así que cuando el experimentador va en busca de una solución que esté afuera de él o en otra persona, su búsqueda solo refuerza su ego agresivo, pues no debe buscar afuera una solución para lo que su ego es. Solo hay que observar en una atención alerta ese ego acumulado que se ha vuelto agresivo, “Es el ego el que es así”. Así la única opción del ego es ver la acumulación, y al verla se da cuenta que ese archivo es información mental y emocional guardada y que no hay aún consciencia, ahí se ve que es ego y no consciencia. El solo verlo ayuda a hacer consciencia. El observador se dará cuenta del ego acumulado y en esta observación silenciosa no hay juicio. El solo darse cuenta del archivo ya es suficiente para el observador.

“Un pensador es quien divide y el pensador es el ego acumulado”
“Un pensador es emocional con deseos de lucha para cambiar lo que es.”

Cuando el pensador se diluye, se diluye por si misma la experiencia, puesto que el experimentador es el que piensa la experiencia para que ella exista.

La atención del observador es una acción pasiva pues solamente así, fuera de la emoción se puede saber de la experiencia. Una observación así nos permite ver la experiencia solo en un tiempo, el presente, y no ubicarla en el devenir del tiempo.

Un observador que es capaz de observar su propia creación ya sabe crear. El pensador con carga acumulada no puede crear, por eso se vuelve repetitivo en su propio pensamiento y experiencia. Cuando no hay acumulación se puede ver, se puede oír, no hay conceptos excluyentes, no hay en ello algo como ganar o perder.

El pensador viene del registro de la memoria, de la acumulación del ego y un pensar con este trasfondo es repetitivo y adictivo, “ahí no hay libertad en el pensar”. El pensamiento no es libre, es condicionado a éste trasfondo. El pensar es pues una acción mecánica de reacción de ese trasfondo.

Solo cuando ya no hay memoria, un pensamiento puede ser original y creador por que nace en el momento presente. Un pensamiento que responde a la memoria no es creativo, es repetitivo. Un observador puede ver esto y liberarse de la memoria y ser creativo, pues solo si no se recurre al pasado y a la memoria se es libre.

Solo cuando se sale de la manipulación de la cultura, de la emocionalidad, del pasado y de las ilusiones del futuro, solo así se puede observar.

Entonces cuando hay represión hay memoria, hay miedo, hay dualidad. En la represión no podemos observar. El observador no tiene acumulación de conocimiento, no es adicto a conceptos, creencias o dogmas. “El observador es un investigador puro de su propia vida”.

El observador está libre, tanto de ideas, conceptos y miedos. En un estado así el pensamiento cesa; entonces no tengo que hacer ejercicios para aquietar el pensamiento.

El observador está libre de conocimiento acumulado adquirido y archivado en la memoria por el pensador.

La continuidad del pensamiento de un pensador por “libres que sean sus pensamientos”, no deja de tener la carga del tiempo y de la emoción, y esto no le permite ver más allá de lo que plantea una experiencia.

Entonces el observador nace de una mente libre de pensamientos atrapados en el tiempo dual. Cuando se comprende esto la mente de inmediato queda quieta, todos los miedos y creencias se inmovilizan, pero esto solo sucede cuando hay un trabajo personal en el conocimiento de nuestra propia identidad, y esta comprensión es la que genera la energía de la quietud, y cuando hay conocimiento propio la acumulación se desvanece. Esta quietud mental da vida al observador acabando con la memoria; sin embargo esta quietud tiene su propia actividad, la actividad de la sabiduría, del saber, en donde hay entrega y trabajo, aquí también hay silencio y lo que se encuentra a cada instante no está incluido en una creencia, no está afuera del aquí y del ahora. El observador experimenta de manera directa la experiencia sin la carga de la memoria o del tiempo, y solo una observación así nos lleva a una acción libre. Aquí el pensamiento colectivo cesa. La evolución exige una respuesta nueva que ya no tiene trasfondo, es una respuesta fresca que solo incluye el Hoy. Podemos liberarnos de inmediato si hemos hecho esta comprensión. Sin esta comprensión no es posible saber de realidades.
“Solo cuando el pensador se libera de sus propios pensamientos, del trasfondo emocional, se puede sentir el júbilo de la verdad”
“Una mente quieta está extraordinariamente alerta”

Solo una mente libre de lo conocido, del pasado, puede estar alerta y percibir lo desconocido. “Lo desconocido ES”

“Para no distorsionar lo que ES, la mente debe estar por completo libre de comparaciones, juicios o condenas”.

Se debe morir a todas las experiencias del pasado y tener un total respeto por lo vivido.
Ningún problema puede ser resuelto en su propio nivel de creación.
¿Puede acaso resolverse un problema desde el patrón de los opuestos?

Meditación

Es la observación atenta de cada pensamiento, sentimiento, es la percepción de todo el proceso de vivir.

Esta meditación que nace de la percepción atenta nos abre las puertas hacia lo desconocido.

Debemos pues, estar interesados en lo que hay detrás de la meditación, más que en cómo meditar.

      Hacer una pregunta 14.08.2007. 14:12

Abel en 07.04.2012. 04:28

Está explicado de manera amena y clara,felicito al autor,hay que divulgar estos conocimientos para salir de la Matrix que nos esclaviza, mis felicitaciones.

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