Fortaleciendo el Músculo Pubocoxígeo... y la Voluntad

por Francia González

El músculo pubocoxígeo también es conocido como músculo del amor o músculo sexual, ya que es el encargado en los hombres de poder retener o demorar el tiempo de la eyaculación, y en las mujeres es el encargado de darle tonicidad a los músculos de la vagina.

Para poder fortalecer este músculo, que es como cualquier otro músculo en nuestro cuerpo, se necesita trabajo, dedicación y disciplina para lograr tal objetivo.

Los chinos asocian las hormonas y todo lo relacionado al sistema reproductor con nuestros riñones, no es una coincidencia que en su sentido más profundo los riñones sean los encargados de la voluntad, la perseverancia, la paciencia y la intención; también representan la esencia del ser y la energía desde donde nace la vida.

Por eso este artículo lo titulé de esta manera… pues al fortalecer tu músculo pubocoxígeo, fortaleces tu voluntad, tu disciplina, la fuente de tu placer y la fuente de la vida.

Los Taoístas descubrieron hace miles de años que la eyaculación y el orgasmo son dos cosas totalmente diferentes, que los hombres pueden llegar a tener varios orgasmos sin necesidad de eyacular y sin perder la erección y que se pueden convertir en multiorgásmicos de igual manera que las mujeres. Así que tanto hombres como mujeres debemos de trabajar en nuestra sexualidad en todos los sentidos si es que queremos llegar a practicar el sexo sagrado.

En artículos pasados les mencioné la importancia de saber respirar y saber meditar para lograr ingresar en los mundos mágicos del amor curativo; pues bien, ahora llegó el momento de compartir algunos ejercicios físicos para comenzar a reeducar todo nuestro sistema y sobre todo empezar un estilo de vida diferente.

Este tipo de artículos los iré compartiendo con ustedes poco a poco ya que lo que me interesa es que practiquen con toda la intención todo lo que les estoy compartiendo... Recuerden que conocimiento que no se aplica y no se practica hasta dominarlo es más peligroso que una pistola cargada en manos de un niño… Los conocimientos son para aplicarlos y más aún, son para abrir nuestra conciencia a una mejor calidad de existencia.

Empezaremos con los hombres en este apartado.

Lo más importante es desmitificar la eyaculación, que no es otra cosa que un espasmo involuntario que se desencadena en la zona sacro lumbar y que tiene como función la expulsión del líquido seminal.

También es muy cierto que socialmente se nos educa marcando que la eyaculación es el final de la relación sexual con la llegada del semen. Algunas mujeres se sienten mal si el hombre no eyacula porque piensan que no está satisfecho. Así que mi intención es empezar a enseñar un nuevo concepto de sexualidad.

Tampoco se trata de no eyacular nunca, sino de ir reduciendo el número de eyaculaciones progresivamente, con el único fin de conservar “la perla preciosa”, que es la esencia de cada hombre y lo que lo llevará a la salud y la larga vida.

Para separar la eyaculación del orgasmo es necesario fortalecer los músculos sexuales. El músculo pubocoxígeo es el responsable de las contracciones de la pelvis y del ano durante el orgasmo. Este músculo tiene su origen en la próstata; para poder fortalecerlo es imprescindible trabajarlo contrayéndolo y soltándolo, y realizando el ejercicio de la órbita microcósmica (se enseñará en el siguiente artículo), la cual es el bio-circuito principal energético formado por dos canales principales: el vaso concepción, que empieza en el perineo, va subiendo por la parte delantera del cuerpo y termina en la punta de la lengua, y el vaso gobernador que empieza en el mismo punto del perineo, pero sube por la espina dorsal hasta el cerebro, bajando hasta el paladar.

El convertirse en un hombre multiorgásmico no es difícil, pero exige dedicación y paciencia. Mantak Chia dice que el hombre multiorgásmico “pasa por dominar la aspiración del orgasmo” y eso implica ser capaz de encaminarse hacia ese punto, justo antes de producirse la eyaculación, desplazando ese placer ascendente hacia el interior del cuerpo llevando la energía hacia los diferentes órganos, y vivir esa energía. Ese es el fin. En cuanto a las herramientas para llegar a ello, estas son algunas de las fases clave del proceso: “En primer lugar, el hombre deberá aprender a controlar la respiración, se recomienda practicar varios minutos diarios de respiración ventral y aumentar la concentración, para lo que también será necesario practicar la meditación.”

La segunda fase del proceso para convertirse en un hombre multiorgásmico consiste en fortalecer los músculos sexuales, en especial el músculo llamado pubocoxígeo, localizado entre los testículos y el ano. Un ejercicio para lograrlo consiste en interrumpir el flujo de orina y reanudarlo a voluntad, incrementando poco a poco el ejercicio en la vida cotidiana realizando frecuentes contracciones y relajaciones de este músculo.

A nivel fisiológico, aprender a controlar la respiración, la concentración y los músculos pélvicos y del ano es el primer paso para “aspirar el orgasmo”.

Este ejercicio de controlar la orina en pequeños intervalos y continuar hasta terminar de vaciar la vejiga es tanto para hombres como para mujeres. En los hombres ayudará a retardar la eyaculación posteriormente, así como fortalecer los músculos de la vagina en las mujeres y evitar la incontinencia que viene con la edad y los partos.

Empecemos entonces con este simple ejercicio básico haciéndolo parte de nuestra rutina diaria. Tal vez al principio les cueste algo de trabajo e incluso un poco de dolor o desesperación, lo cual es totalmente normal, recuerden que los músculos se ejercitan poco a poco. Cabe mencionar que si tienes una infección en las vías urinarias, será mejor que visites a tu medico y una vez controlado ese asunto continúes con tus prácticas de fortalecimiento del músculo pubocoxígeo.

Tal vez no te des cuenta conscientemente pero al mismo tiempo que realizas estos ejercicios físicos, estás ejercitando y fortaleciendo tu “fuerza de voluntad”, tu decisión y tu disciplina.

¡¡¡Practica!!! Este articulo continuará… nos encontramos pronto.


Más de la Dra. Francia González en www.CentroAnunaya.com.

(Descarga gratuitamente este artículo: Haz click aquí.)

      Hacer una pregunta 30.03.2010. 23:27