El Gobierno de Sí Mismo

por SAT

Por estos días en Colombia estamos en época electoral, y llegó a mi correo electrónico un artículo que mostraba, con descripción detallada incluida, todo lo que el saliente gobierno había dejado de hacer. Obviamente, no incluía nada de lo que sí se hizo, como era de esperarse dado el sesgo político del texto, pero más allá de lo que se hizo o no se hizo, de qué tanto la gente quiere o detesta al gobernante saliente, me hizo reflexionar acerca de cómo en mi país llevamos varias décadas de conflicto, con sus respectivos gobiernos y varios partidos políticos, sin que se vea cerca una solución.

Cada vez que me topo con un noticiero, los cuales voluntariamente procuro evitar desde hace algún tiempo, veo que no solo a Colombia sino a todo el planeta lo está dominando el fenómeno de la violencia, lo cual para los noticieros pareciera material digno de Pulitzer al punto que parecen obsesionados con mostrar este tipo de noticias (las cuales se terminan de explotar en las telenovelas). Estamos observando cómo en sociedades como la norteamericana, por dar un ejemplo, se comienza a ver inseguridad en las ciudades como la de cualquier ciudad de un país en desarrollo, y sin que se le pueda echar la culpa a los inmigrantes exclusivamente. Lo mismo podemos decir de Europa, por dar otro ejemplo, en donde las protestas a piedra se han vuelto comunes, si bien no con la misma frecuencia, si en la misma forma que en un país tercermundista.

Parece que la globalización no solo se da en términos de comercio, sino que también procura nivelarnos a nivel social; nivelación por lo bajo, dirían algunos. Yo creo, sin embargo, que en realidad los humanos no somos diferentes los unos de los otros sino que salimos del mismo molde, y dadas las circunstancias apropiadas, todos mostramos un comportamiento similar, acorde con nuestro nivel de consciencia.

Pero también, cada vez que veo estas noticias, recuerdo que cerca a Bogotá en la población de Tabio existe una peña (cerro rocoso) llamada Juaica en donde, según le he escuchado a varios guías y maestros espirituales con quienes he podido interactuar, existe un templo o universidad en una dimensión superior. De hecho, cerca a la población de Tabio son famosos los avistamientos de OVNIs y de luces raras que se observan en la montaña, y pareciera que Juaica es una especie de portal dimensional.

Hace unos años, era común que extranjeros vinieran al país y, morral y sleeping bag a la espalda, subieran a Juaica y pernoctaran allí. Esto fue así durante un tiempo hasta que, cosa increíble dado que Tabio es una zona bastante segura, comenzaron a presentarse atracos a los turistas. De hecho, hoy día se puede subir en grupo con seguridad a la montaña (si se tiene el estado físico adecuado pues está por encima de 2600 m.), pero aún no es seguro acampar y pernoctar allí y debe uno bajar ese mismo día.

La pregunta que surge es, si es cierto que Juaica es un sitio sagrado, ¿cómo es posible que los maestros permitan que se instale allí una energía tan densa como la que motiva a los atracadores a realizar sus fechorías?

Pensé entonces que la respuesta no puede ser otra más que los atracadores cumplen una función perfectamente concebida por los maestros. Y yendo un poco más allá, pienso que es exactamente la misma razón por la cual la violencia no se va de nuestro planeta aún.

Esto nos lleva a concluir que, sin importar qué tan bueno haya sido o no el gobierno saliente y qué tan bueno sea o no el entrante, el problema fundamental radica en la creencia bastante cómoda, y que los políticos explotan con todo éxito, que nuestros problemas deben ser solucionados por alguien diferente a nosotros mismos, es decir, el gobierno. Ahora bien, es un hecho que las instituciones gubernamentales existen para cumplir funciones específicas, y que no por decir que los problemas los solucionamos nosotros mismos la sociedad vaya a entrar ahora en una anarquía a partir del desconocimiento de estas instituciones, pero tampoco podemos olvidar que a las instituciones las conforman personas. Lo mismo podemos decir de cualquier otra organización privada o pública, llámese empresa, colegio, clínica, ONG, etc.

Por lo tanto, la institución mejorará su eficacia en la medida en que las personas que la componen sean eficaces por sí mismas. ¿Y qué se necesita para ser eficaz? Bueno, hay que comenzar por conocerse a uno mismo, y el primer paso es reconocer que se necesita guía o ayuda cuando se descubre que no hay armonía en nuestra vida en algún aspecto. Ese es el primer pasito para quebrar la resistencia del ego.

No podemos pretender que el gobierno solucione nuestros problemas, no podemos pretender anquilosarnos en nuestros patrones mentales cristalizados que son nuestra zona de comodidad solo porque los conocemos y controlamos. Nada de esto está acorde con la nueva energía que está instalándose en nuestro planeta. Toda la violencia que nos toca, sea directamente o a través de lo que observamos en los medios, no tiene otro objetivo más que obligarnos a mirarnos a nosotros mismos, a identificar el drama humano como propio en la medida en que todos somos uno, pero al mismo tiempo a aprender a no identificarnos con los patrones mentales caducos que están generando ese mismo drama.


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      Hacer una pregunta 09.03.2010. 13:01