27- Pasos para la Transformación

por Hortensia Galvis

1) Aceptar- Nuestra tercera dimensión se caracteriza por la lucha entre polaridades opuestas. Para trascender el mundo material necesito disolver esos conflictos, eliminando el rechazo a “lo que es”. Por ello mi principal trabajo espiritual es el de aprender a aceptar a cada persona, o situación como es, sin pretender, juzgar, criticar, ni cambiar nada. Debe nacer, en mi interior, la conciencia “del observador”, que todo lo capta, pero nunca se involucra. En la perfecta neutralidad obtengo mi paz interna.

2) Mi entrenamiento –Todas las situaciones que me afectan constituyen la arena donde tengo que hacer mi aprendizaje. Solo ocurre aquello que necesito experimentar, para obtener sabiduría. Cada relación es la perfecta para mí, porque me ofrece una oportunidad de superarme.

3) Dejar de sufrir - El sufrimiento existe porque yo ofrezco resistencia a lo que la vida me brinda, como aprendizaje. El círculo vicioso comienza en mi mente, con un juicio; la emoción sigue al pensamiento, y esta surge desde el instinto. Como resultado obtengo, no una acción, sino una re-acción. Juicios, emociones y reacciones son las características del ignorante, que retroalimenta sus conflictos y crea su propio sufrimiento. La verdadera libertad solo existe desde la conciencia del “observador neutral”, que enfoca su atención para generar acción conciente.

4) Disolver limitaciones - Las creencias, en el plano mental; los apegos y el miedo, en el plano emocional, son los principales obstáculos para el verdadero despertar espiritual. Creencias, apegos y miedos son los grilletes que me amarran a lo ya conocido, y me limitan para vivir lo desconocido, que es donde puedo evolucionar. Mi esfuerzo debe enfocarse en deshacerme de todo lo que no necesito, y viajar ligero de equipaje.

5) Vivir el aquí y el ahora - El tiempo del espíritu es el ahora, que es siempre nuevo. El ayer ya pasó y de él conservamos la sabiduría aprendida. ¡No necesitamos más! El mañana está fuera de nuestro alcance. Las metas sí deben existir, pero solo para imprimir una dirección a nuestra vida, no para crear expectativas de resultados. Los resultados se crean por “Ley de Correspondencia”, y se materializan según sean nuestros merecimientos, y las lecciones que todavía debemos aprender.

6) Crear mi propia realidad – Con el cumplimiento de las anteriores etapas completo las lecciones que me ofrece la tercera dimensión. Mi frecuencia se hace entonces correspondiente con una realidad más elevada, que estará regida por las leyes de cuarta dimensión. Ya no atraeré más carencias y sufrimiento, porque ahora soy un “Co-creador de mi propia realidad”. En este nivel basta enfocar juntos: el pensamiento, la intención y el sentimiento en lo que yo desee manifestar, y sin esfuerzo lo obtendré.


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      Hacer una pregunta 05.08.2008. 20:42

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