Cuando era un hombre joven, quería cambiar el mundo. Luego, encontré que me era muy difícil cambiar el mundo, así que traté de cambiar a mi país. Cuando me di cuenta que no podía, intenté cambiar a mi pueblo. No pude cambiar a mi pueblo, y ya como adulto intenté cambiar a mi familia. Ahora, ya como un hombre viejo, me doy cuenta que lo único que puedo cambiar es a mí mismo, y de repente me doy cuenta que si lo hubiera hecho hace tiempo, habría podido tener impacto sobre mi familia. Mi familia y yo hubiéramos tenido impacto sobre nuestro pueblo. Este habría influido sobre mi país y sin duda mi país habría influido al mundo.
Escrito por un monje Circa, año 1100 d.c.
FUENTE: The Global Spiritual Network
1. Si vives en Bogotá:
Prueba el Coaching o Consulta Personal en Inteligencia Espiritual que ofrece Santiago Mariño. Pincha acá para mayor información: Santiago Mariño - Inteligencia del Cambio.
2. Si no vives en Bogotá:
Prueba la consejería gratuita que ofrece "El Rincón del Desahogo". Si bien no es una sesión en persona, que sería más efectiva, de todas maneras sí te resultará útil. ¡Ensaya!