Transitando este Resplandor

por: Emilio Fiel

Todo en el universo está hecho de luz consciente. Lo que nos retiene en situaciones de densidad, de dualidad opresora, de enfermedad obsesiva, de separación, es nuestra mente aferrándose a ideas de baja frecuencia...

El ego conecta con los "diablos" y el ser con los ángeles, pero ambos son la misma cosa y la frecuencia la ponemos cada uno. Si quieres protegerte del mal lo único efectivo es salir de la ilusión de estar separado y volver a conectarte al flujo de la vida. Tú eres todo lo que existe, Dios y "el diablo", y no hay nada fuera de ti.....

En el fondo todos, en esta dimensión, estamos poseídos y privados de nuestros poderes divinos. Y así seguiremos hasta terminar las tareas pendientes y comprender con cada célula que no existe nada como la realidad objetiva. Que hay mucho más de lo que perciben nuestros sentidos en el universo mágico en el que fluimos con nuestro aliento. No se trata de conocer sólo el cielo, así que antes o después hay que descender a los infiernos (hay muchas mentes, pero un solo Espíritu) y salir con el corazón abierto y amoroso de su densa vibración. Cielo, tierra e infierno no son tres mundos sino uno solo, experimentados desde diferentes estados de conciencia o frecuencias vibratorias... La tierra celeste vibra muy rápido y se respira una atmósfera de respeto, de unidad, de armonía y amor. El ojo del observador crea el mundo...

Lo que crees es lo que eres, así que eso eres tú. Cada vez que la oscuridad aparece con fuerza podemos estar seguros de que se ha abierto al lado una puerta energética hacia la iluminación y que con cierta impecabilidad es posible dar un salto para rasgar un velo más en la conciencia... A fin de cuentas las películas son expresión de nuestro subconciente, unas son terroríficas y resumen el miedo que tenemos a afrontar los demonios internos, y otras manifiestan la luz que se ve detrás del túnel cuando hemos atravesado amorosamente la noche del alma...

Dejar entrar energías nuevas y estelares en nosotros, como al canalizar, no tiene porqué causar posesión como en el caso del Exorcista. Las fuerzas malignas no pueden entrar y apoderarse de nadie, y menos aún podemos extirparlas con rituales para que todo vuelva a su estado anterior. Todo lo oscuro está en nosotros y es nosotros. Esto significa ser capaces de administrar equilibradamente estas manifestaciones... recordarse, aceptarse y transmutarse. Ya sabemos intuitivamente que cuando vivimos la unidad de la vida no existe el afuera. Pero hemos de asumir que un buen número de personas siguen queriendo exorcizar la enfermedad o los problemas, y arrancarlos de sí mismas porque creen que no les pertenecen, que no son fruto de su propia oscuridad. El mundo de la materialidad es sólo una proyección de nuestros pensamientos internos, contra buena parte de los cuales nos resistimos por miedo y de esa manera los empujamos a la manifestación objetiva.

La guía es la intuición y la curiosidad interna...

Las fuerzas oscuras tienen un papel importante en nuestras vidas y hay que dejarles hacer su trabajo, aunque nos descoloquen y rompan nuestros planes formales. Ellas crean la autopista para caminar hacia la comprensión y elegir libremente la luz, esperando el momento en que cada uno conozca y acepte en profundidad sus sombras. Llegará un momento en que ninguna persona o situación pueda sacarnos de nuestro centro ni crear miedo en nosotros. Y así la oscuridad nos pondrá a prueba una y otra vez hasta que pasemos con notable el examen de nuestra propia naturaleza esencial y demostremos estar listos para la ascensión física...

Partes oscuras de nuestro yo están llamando a la puerta, desde el cementerio de la Edad Media, porque quieren retornar a la unidad y dejar la lucha. Quieren ser amadas y aceptadas como cada una de las facetas de la personalidad... qué harás tú? Los rechazarás de nuevo al inconciente para que te sigan enfermando y haciendo fracasar todos tus sueños, o finalmente tienes suficiente fuerza para mirarlas sin miedo y amarlas tal y como son?

Decide, porque esto ya está pasando, y el león ha de tenderse junto al cordero...

Es el tiempo del arco iris que surge cuando se armonizan las dos polaridades del cielo y de la tierra, ya no existen el gris o el marrón del temor. Y aunque sigan los gritos de los timoratos, metidos a fanáticos porque les espanta su propio miedo, rechazando toda muestra de oscuridad y empujando sólo hacia la luz, la única arma del guerrero es el amor, que transforma a ambas y las convierte en instrumentos de la conciencia. Tanto la luz como la oscuridad nos vuelven ciegos y hoy todo el mundo, especialmente los más grises, se disfrazan con vestiduras angélicas. Ya se ha acabado el entrenamiento y hay que dejar de correr. Date la vuelta y enfrenta al monstruo que te persigue implacable, porque eres tú mismo, y abraza a tu enemigo para que pueda mostrarte su verdadera luz....


Más de Emilio Fiel en: http://www.emiliofiel.com.

      Hacer una pregunta 30.01.2008. 12:00